A diferencia de muchos, que la adquirían meramente para adornar el aparador o rellenar los estantes, mis padres compraron la enciclopedia para leerla, si no de cabo a rabo por lo menos para consultarla de vez en cuando y sobre todo para que mis hermanos y yo nos instruyeramos con su lectura. Los padres de antes tenían una fe ciega en las enciclopedias, fueran del tema que fueran. El saber en este caso sí ocupaba lugar: el de media estantería, y valía literalmente su peso en oro.
Yo era un ratón de biblioteca y disfrutaba como una enana leyendo los tomos de Historia, contemplando las ilustraciones de cuadros, grabados y fotos que nos mostraban escenas del pasado. Las de escenas cotidianas de gente normal eran mis preferidas. Nada es tan fascinante como la vida real, las pequeñas grandezas y miserias de la existencia humana.
Cuando me leí los seis tomos de Historia (es un decir, nadie en su sano juicio se leería la Enciclopedia Marín entera), la emprendí con los seis ejemplares de Geografía. Me recorrí los cinco continentes cruzando ríos, surcando mares, escalando montañas y visitando todas las capitales del mundo. Si eso no es viajar....
El último libraco, el 6, se titulaba 'El Universo'. La primera vez que lo abrí tenía yo unos doce años.
Me dediqué simplemente a mirar las ilustraciones y leer los pies de foto y algunos pasajes interesantes y 'sencillos' de entender, ya que para comprender y asimilar todos aquellos conceptos astrofísicos había que tener un cerebro como por ejemplo el de Einstein.
Uno de aquellos pasajes digamos facilitos era el dedicado a la velocidad de la luz. Mi cerebro pre-adolescente se encontraba en una maravillosa etapa de comprensión y asimilación de información que dificilmente se vuelve a tener en la edad adulta.
Lo que me ocurrió es que leyendo sobre todo aquello de las distancias y medidas lumínicas entreví la inmensa magnitud del Universo, la enorme, inacabable inmensidad de lo que no tiene fin, ni principio. Me asomé a las distancias siderales que sólo se pueden medir en años luz.
La tierra está a 150.000.000 de kilómetros del Sol. Viajando a la velocidad de la luz, tardaríamos tan sólo 8 minutillos en llegar a nuestro astro. Como quien va en metro por ejemplo de Fuencarral a Cuatro Caminos.
Bien, tampoco está tan lejos, ¿no?
Pero si ahora quisiéramos ir a otra estrella, por ejemplo a Alfa Casiopea, tardaríamos 229 años luz en llegar hasta allí. (Llegaríamos muertos del viaje, eso sí). Imagina ahora la distancia en kilómetros.
¿Se pueden concebir distancias tan enormemente grandes? Sí, pero produce una extraña sensación de vértigo.
(Recuerdo una vez que estaba en cama con gripe, aletargada por la fiebre alta, y entonces ocurrió que era como si tuviera la Vía Láctea en la boca. Si hacía movimientos rotatorios con la lengua contra el paladar, podía sentir la magnitud de aquella inconmensurable espiral de un diámetro de 100.000 años luz que forman todos los 400 mil millones de soles con sus respectivos planetas. Y ahora estaba la galaxia entera en mi boca. Fue una experiencia formidable y altamente inquietante, que volví a tener un par de veces más.)
Hay miles de galaxias en nuestro Universo, muchas de ellas a millones de años luz. Tantos que nuestras modestas, humildes cifras del 0 al infinito no nos sirven de nada para calcular tamaña distancia.
Cuando acabé de leer aquel capítulo sobre la inmensidad del espacio, me daba vueltas la cabeza por la magnitud del concepto 'infinito'. Me sentí pequeña, minúscula, microscópica, nada. Se me habían dormido las manos y las piernas por sostener y apoyar el mamotreto aquel pero se me había despertado una parte del entendimiento que antes no estaba, o que aún estaba en estado latente. Porque de alguna manera, todo aquel infinito podía caber dentro de un cerebro humano. ¿Dónde está el universo? Está allí arriba-afuera, pero tambien aquí, en mi cabeza. Yo lo he visto.
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LA MUSICA
Aparte de enciclopedias hay otros medios de viajar al cosmos: los libros de ciencia ficción, a los que soy, o era adicta, y por supuesto la música. Existen muchas canciones sobre viajes espaciales, astronautas, la Luna, los planetas, etc, pero algunas hablan de temas muy diferentes, a pesar del título más o menos cósmico. Por ejemplo, Walking On The Moon de The Police, habla sobre la sensación de ingravidez que se siente cuando se está enamorado.
He realizado una pequeña selección de canciones sobre el espacio, o si se quiere, sobre qué se siente cuando se sale al arriba-afuera.
(Por cierto, esta expresión 'arriba-afuera' viene de la magistral obra de SF Los Señores de la Instrumentalidad, de Cordwayner Smith. Si te gusta pensar y soñar, éste es tu libro de ciencia ficción.)
Espero que disfrutes con la música que comparto hoy aquí.
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Astronaut- Spinvis
Album debut Spinvis, 2002.
Erik de Jong es el artífice de Spinvis (pez araña en holandés), un solo-project de poprock experimental basado en el sonido lo-fi (low fidelity).
Este músico y cantante neerlandés multiinstrumentista compone unas canciones llenas de poesía urbana, a veces nostálgicas, a veces irónicas, pero que siempre te tocan el alma.
Astronaut es uno de mis temas favoritos de Spinvis, una canción sobre el estar en el espacio y que tu madre o padre te estuviera diciendo que tengas cuidado allí arriba y que no tengas miedo y que sigas siempre recto. Porque no hay nada que se parezca más a un niño ni nada más vulnerable que un astronauta en su cohete en la soledad del espacio, rodeado de oscuridad en la inmensidad del universo.
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Los planetas cantan en voz baja
Sobre la maravilla que te espera
No mires atrás, sigue siempre adelante
Buen viaje
Y ten cuidado
Astronauta, como niño de plateada lágrima
Astronauta, rodeado de oscuridad
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Space Oddity- David Bowie
Album David Bowie, 1969
El cosmonauta Major Tom es un personaje ficticio, pero para muchos de nosotros más real que muchos astronautas reales a los que no conocemos.
En esta odisea espacial lo encontramos viajando al cosmos en su nave y perdiendo el contacto con todo lo que hasta entonces era su mundo, su realidad.
Volvemos a encontrar al Major Tom en otras canciones de Bowie, como Ashes To Ashes.
Space Oddity forma parte de nuestro subconsciente musical colectivo. Creo que todos nos hemos sentido alguna vez como el Major Tom en el espacio, solos y desconectados del resto del mundo.
Destination Venus- The Rezillos
Album Mission Accomplished But The Beat Goes On, 1979
La banda de punk/new wave más sesentera que ha existido, es esta formación escocesa que sacó este tema cuando aún eran los Rezillos, antes de convertirse en los Revillos, para acabar siendo de nuevo Rezillos. Vaya tela, estos chicos....
Esta canción forma parte de la banda sonora de mi generación, la que fuimos al espacio siendo niños viendo a Amstrong y sus compinches pegando botes en la Luna, felices e ingrávidos, y más tarde nos dejamos el pelo de pincho y bailamos pogos con The faboulous Rezillos.
2000 Light Years From Home- The Rolling Stones
Album Their Satanic Majesties Request, 1967
El álbum entero ya fue una especie de ruptura con lo que hasta entonces los Stones habían hecho. De hacer versiones de música norteamericana (blues, soul y rock&roll), pasaron a los tiempos psicodélicos que les tocó vivir. Es curioso que se juntaran el LSD con los avances tecnológicos espaciales. ¿O quizá no es una casualidad?
It's so very lonely, you're a hundred light years from home.......
Looking For Astronauts- The National
Album Alligator, 2005
Me gustan The National porque son poéticos e intensos, oscuros y melancólicos, tanto en su música como en las letras, éstas últimas muchas veces de difícil interpretación. No intentes comprenderlas al dedillo porque los árboles no te dejarán ver el bosque, o en este caso las estrellas te cegarán y no te dejarán ver la galaxia musical que tienes delante.
Se buscan astronautas. ¿Vamos allá?
Spaceman- Babylon Zoo
Album The Boy With The X-Ray Eyes, 1995
He intentado subir algún vídeo de esta canción pero se me deniega cualquier intentona. Es increíble. Un artista que sólo tiene una canción que vale la pena (spacerock y glamrock revival de los 90) y va su compañía discográfica e impide con carros y carretas que modestas bloggers como una servidora puedan poner la canción en su pequeño blog.
He tirado por la calle del medio, a ver si me van a impedir a mí estos petimetres poner la música que me salga de...... de la escafandra espacial.
Espero que se pueda ver el video......
ver video
53 Miles West Of Venus- The B-52s
Album Wild Planet, 1980
El mejor álbum de esta fantástica banda de Athens, Georgia, que ya tantas veces he pinchado en mi blog, contiene esta pequeña joya del pop-new wave, y como es mi canción espacial preferida la he dejado para el final. Creo que tambien es mi canción B-52's favorita.....
Buen viaje!







